3. Efectos del tratamiento: ¿qué se siente?

 

“Sea cual sea tu dolencia, el efecto general de Reiki crea una sensación de paz y tranquilidad. Te sientes en condiciones para afrontar la vida y sus desafíos. Aumenta tu energía y tus ánimos, dándote un punto de vista más positivo sobre la vida. Situaciones anteriores de estrés parecen no preocuparte como antaño.”

John Curtin

 

En un tratamiento presencial de Reiki se facilita energía Original al receptor o paciente a través del Puente o Reikista. La energía Rei desbloqueará el paso energético en las distintas zonas del cuerpo del paciente. Le ayudará a encontrar equilibrio y armonía en todos los niveles de la vida, emocional, mental, físico y espiritual.

Normalmente la terapia se hace con el paciente acostado o en una silla, en un entorno agradable y silencioso (una música relajante, la luz de las velas y el aroma del incienso pueden propiciar este ambiente).

No es necesario que el paciente se quite la ropa, únicamente los zapatos. Se le pide que se relaje, que disfrute de las sensaciones, y si está habituado a meditar, sería un buen momento para ello. Si no le resulta fácil, se le invita a concentrarse en la música o en su respiración.

Cada persona experimenta sensaciones diferentes, aunque en términos generales es frecuente alcanzar un estado de bienestar, incluso un estado de profunda relajación poco habitual para la persona. Dormirse o tener la sensación de que el tiempo ha pasado rápidamente, sin mucha conciencia, es muy común al aplicar Reiki.

Hay una variada casuística sobre las sensaciones que cada persona experimenta durante la sesión: cambios de temperatura en zonas tratadas del cuerpo, sensaciones relacionadas con imágenes, colores, aromas, emociones. Cualquier experiencia es igual de válida en el Reiki y se obtendrán los mismos resultados.

 

Según el Maestro John Curtin:

“Muchas personas notan un calor o un cosquilleo en la corona de la cabeza. Esto es debido a que la energía entra por el "chakra" corona, el centro energético que nos conecta con la Energía Universal. Durante la sesión, la energía fluirá dentro de ti, equilibrando tu sistema energético, soltando tensiones y estrés, aliviando dolores y activando la capacidad del cuerpo para sanarse. Aunque Reiki es muy eficaz, no es una "cura milagrosa" y sus efectos son acumulativos.”

 

Además de los tratamientos presenciales, el Reiki permite los tratamientos a distancia (no presenciales), en caso de necesidad o por impedimento físico del paciente. Los tratamientos a distancia sólo se pueden realizar por Reikistas que han avanzado hacia niveles superiores de esta disciplina.