4. Ciencia y Reiki

 

Ya lo decía Albert Einstein"El peligro más grande en la ciencia es una mente cerrada".

En Reiki hay algunos hechos que pueden explicarse (científicamente hablando) y otros no. Todo aquello que no es explicable y no es medible de una forma tangible, no es acogido por la ciencia.

Sin embargo, el uso de Reiki en hospitales, clínicas, geriátricos y otros centros de salud de todo el mundo es una realidad indiscutible:

  • Sólo en EEUU y Gran Bretaña se practica Reiki en más de 1.000 centros hospitalarios.
  • En Nueva York, los miembros del Cuerpo de Bomberos están formados en Reiki.
  • Está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como terapia complementaria, y aunque en nuestro país llevemos relativamente poco tiempo con Reiki…
  • Ya se están aplicando tratamientos en muchos hospitales, clínicas y otros centros. Yo misma formo parte de una asociación catalana sin ánimo de lucro que reúne a muchos voluntarios formados en Reiki para ejercer como terapeutas. En mi caso concreto, colaboro como voluntaria en el hospital Vall d’Hebron de Barcelona.
  • Algunas compañías aseguradoras de nuestro país ofrecen tratamientos de Reiki en sus coberturas de salud.
  • Cada vez más médicos y enfermeras se forman en Reiki ante la impotencia de no poder ofrecer mediante la medicina tradicional una calidad de vida digna a enfermos graves.

Desde mi punto de vista, existe una gran paradoja entre Reiki y Ciencia. La ciencia no puede explicar el funcionamiento del Reiki, pero por otra parte, el Reiki (al igual que la acupuntura y el shiatsu) parte de una premisa puramente científica: “el ser humano es todo energía”. Creo que los cimientos del Reiki y los de la física cuántica se acercan bastante. Eso mismo pensaba Albert Einstein sobre la Espiritualidad y la Ciencia, así que me atrevo a decir que no vamos desencaminados.