¡Te he visto en el parque!

14.02.2013 15:46

Como cada día hoy me he acordado de ti. Me he despertado recostada hacia el lado derecho de la cama, y he extendido mi brazo para saludar a mis cachorros: “Beltza” el rottweiler, “Svetlana” la niña-osa rusa, el reno “Maximus”, la vaquita “Rekon” y tu modesta réplica “Lur”.

Curiosamente me estaban mirando expectantes por escuchar mis aventuras, aunque todavía era demasiado pronto para recordarlas con nitidez. Necesitaba unos minutos de holgazanería matutina para revolverme en la cama y organizar mis vivencias nocturnas.

En ocasiones me despierto en el flujo de los sueños, disfrutándolos en ese momento mágico de duermevela donde puedo fácilmente escoger mi final feliz. No era éste el día.

Esta tarde al volver a casa, he cruzado un parque donde diariamente y a cualquier hora salen a jugar las mascotas. Por un momento te vi. Tenías la mirada clavada en aquella pelota y estabas acompañado de dos niños pequeños. No había adultos alrededor. Te veía feliz, con tus orejas en triángulo invertido y con el hocico metido entre tus patitas, husmeando la pelota y a la vez, la tierra que había bajo tus pies.

Traté de acercarme para observarte mejor y poder comprobar si me reconocías. Tu atención estaba tan centrada en aquel juguete, que sólo pude sonreír al pensar que la vida continuaba y que las cosas seguían igual que siempre; en esta ocasión, con otra “Erin” que vivía con otro “Lur” en otro momento de su vida.